
Enclavada en el valle del Jálama, a los pies del monte del mismo nombre, en cuyas laderas brotan claros y serpenteantes riachuelos que atraviesan los bosques de castaños y robles se ubica esta localidad declarada conjunto histórico- artístico.
Esta villa se caracteriza por la disposición de las viviendas en tres alturas , con bodega en la planta que suele ser de piedra, sobre la que se alzan otras dos con entramado de madera y adobe , que hacen las veces de vivienda y desván y que contrastan con construcciones señoriales blasonadas.
Por el centro de sus estrechas calles , con poyos y escaleras que dan acceso a las viviendas corren incesantemente arroyos canalizados en "regaterías" , y que son utilizados para el regadío.
Destaca la Plaza Mayor , de estructura cuadrangular irregular, porticada en dos de sus frentes, con una fuente circular con pivote central. En uno de sus ángulos se encuentra la Torre del Campanario , con escudo imperial e inscripción incompleta, utilizada antiguamente como cárcel, y separada de la iglesia, dedicada a San martín de Tours que está situada en el centro del pueblo. Esta iglesia conserva un retablo con imágenes barrocas y tres tablas de Luis de Morales , "El Divino". La planta es de cruz latina de tres naves construida en sillería.
Dentro de las construcciones civiles, cabe señalar el Palacio de Ojesto , edificio del s. XVIII, con fachada de sillería, que conserva una importante colección arqueológica y biblioteca con ediciones muy antiguas, así como multitud de chozos o "zahurdos" , que son construcciones circulares que servían como refugio a pastores. Estos zahurdos aparecen en las cercanías del pueblo.
Existen restos arqueológicos datados en la Edad de Hierro (estelas funerarias, aras e ídolos), además de antiguas neveras para conservar la nieve de la montaña o pilas para hacer vino excavadas en la roca.

Otra peculiaridad de esta zona, repoblada durante la Reconquista por gallegos y leoneses, es el mantenimiento de un dialecto propio utilizado en la actualidad, conocido como "a fala" , que se conserva también en Valverde del Fresno y Eljas, y que en San Martín recibe el nombre de "mañegu".